La Luna de Tabanko se encuentra situada en una Córdoba milenaria, pero Tabanko. La tapa, el carbón, la piedra, el hierro, el agua… las calles. Calles tortuosas y urbanas, callejones sin principio y sin fin enclaustrados dentro del mismo Tabanko, el callejón del Vino. Nos da vida, nos da historia y engrandece la filosofía de esta cocina que con éxito hemos importado de otras tierras.